7 de mayo de 2013




Y que el vacío se transforme en aire puro, en un mundo repleto de prejuicios desarraigados, dedos indicadores de pecadores de cielos delineados e infiernos improvisados,   suspiros carentes de dueños y plegarias avaras en una multitud codiciosa que no ahorra en desdén y derrocha en sobredosis de quejas y angustias sin dolores literales.
Y que la paz se expanda en soñadores intermitentes que fomentan la alegría, en sonrisas de carcajadas y cosquillas infantiles…

Porque el mundo somos nosotros, y lo que emanamos es lo que fomentamos….

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