29 de junio de 2009

escribir, escribir.


Hay días en los que quiero escribir sobre muchas cosas, y creo que es porque mi cabeza no se detiene con frecuencia y es ahí donde me cuesta sentarme, se que mis textos van a ser infinitos y redundantes, es preciso encontrar el momento indicado para que la escritura se transforme en algo especial y yo diría…relajante.




Solo un poco de uno mismo...

Una noche reveladora puede ser una de esas en que solo una bebida dulce es mera compañía, tus labios están agitados y tu mirada apenas logra fijarse en un punto externo, estas deseosa de irrumpir la soledad del momento y abundarla de satisfacción, al igual que a tu cuerpo, no sabes si has perdido el eje culposa de la acción, o te logra alivianar le necesidad de desearte…

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